Fudoc al día

Padres estresados, que viven corriendo, crían a niños gordos

 

El estrés no deja descansar ni vivir una vida tranquila, implica estar en constante movimiento sin darse tregua para descansar ni disfrutar el paso de los días. 



El tiempo apremia y lo qué se come, cómo se duerme y cómo se hacen las tareas diarias poco importan. La velocidad, la instantaneidad y el cumplir metas es lo que prima.



¿Qué sucede en una familia cuando los padres están estresados? Lo que se supone, pero que nadie había estudiado antes, es decir, que los hijos también se contagian y lo peor, es que se les nota en la talla y peso.

“Los niños cuyos padres tienen altos niveles de estrés tienen un índice de masa corporal, o IMC, cerca de 2% más alto, que aquellos cuyos padres tienen bajos niveles de estrés”, afirmó al The Huffington Post, Ketan Shankardass, que dirigió la investigación realizada en Canadá y que fue publicada en la revista Pediatric Obesity. 

Agregó que además estos niños aumentaron de peso, un 7% más rápido, que los otros niños. La explicación entregada es que la infancia es un momento donde las personas desarrollan hábitos y que estarían interconectados con cómo se maneja el estrés, la forma en qué se come y qué tan activo se es.

“Lo preocupante es que si no se detiene esta interconexión a una edad temprana, el aumento de peso seguirá en aumento y se unirá a los problemas de salud que conlleva esta forma de vivir”, advirtió.

                                       

Por eso, hace un llamado a los padres con este descubrimiento, para que reflexionen sobre la forma en que están criando a sus hijos en todas las áreas, ya que al no hacerlo e involucrarlos consciente o inconscientemente en su vida estresada, le estarían causando un daño irreversible o un deterioro que es muy difícil de cambiar más adelante. 



Latinos más gordos: 

La investigación fue realizada por el Hospital St. Michael, de Toronto, y analizó los datos recogidos durante el Estudio de Salud de los Niños en Canadá.

La investigación ofreció un dato interesante para los latinos, ya que incorporó la información de estudiantes mexicanos, al ser la mitad de la población estudiada, y se dieron cuenta que los efectos del estrés en su IMC eran mayor que los niños de otras etnias.

La idea del estudio más que acusar a los progenitores busca promover que los papas cambien y también establecer canales de apoyo a las familias, para que tengan un suministros fiables de alimentos saludables y que en forma paulatina, vayan mejorando sus condiciones de vida. 



“Si bien no está clara la relación entre el estrés y la obesidad, es posible que esa conexión exista, pues los padres al estar estresados no tendrían tiempo de cocinar comidas sanas y preferirían, comprar comida preparada o chatarra para ahorrar tiempo! comentó el doctor Shankardass.

Fuente: www.emol.com